A las noches de marzo

Caía la noche por las ventanas, salían los elfos, reyes y criaturas de todo tipo en la mente de un tal yo que veo desde el techo, ese tal acostado en la misma posición de tanto tiempo, tan joven y tan acostumbrado. La sensación del sin aire por lo poco vivido, por lo perdido solo debe preceder al saber sobre el gozo de lo sinvergüenza, de las rarezas escondidas, del corazón a parir. Con hambre de lo esencial se rumorea entre todos los de su mente el amor. Subía el volumen y llegaba a las más altas terrazas, donde sea que estaban se escuchaba claro la música como una mezcla extraña de melodías alegres y distorsiones constantes. Bailables tristes, con fuego en el piso, y de lo que solo te hace encoger los hombros. Todos sabían que algo hacía falta pero nada que se pueda ver.

1 Comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.